lunes, 8 de agosto de 2011

Lacón con pimientos y espárragos blancos


Hoy vamos con una receta super sencilla, clásica y con un toque de novedad.

Lacón con pimientos lo hemos comido todos en algún momento de nuestra vida (y si no lo habeis hecho aún, no sé a qué esperais), pero la gracia está en los espárragos blancos... frescos :)

A estas alturas del año, parece ser que no es época de espárragos, pero que no os engañen: en Perú sí, y es de allí de donde los traen muchas veces, así que...no hay excusa para no comprarlos :)

Por cierto, como consejo sexual, os recomendaré que no hagais este plato un día que vayais a quedar con vuestra pareja. ¿Por qué? Porque el espárrago, igual que la alcachofa, "tiñe" de un fortísimo olor todos y cada uno de los fluídos de vuestro cuerpo. Y cuando digo "todos y cada uno", me refiero a TODOS. Así pues, si no quereis causar una desagradable sensación... no lo consumais :)



El material usado:


- Sartén
- Pelapatatas



Los ingredientes:


- Lacón en cachos
- Pimiento rojo asado (de bote, o asado por vosotros mismos, como prefirais)
- Espárragos blancos
- Aceite



El proceso:


Aunque el lacón y los pimientos ya vienen cocinados para servir directamente del paquete al plato, dado que el lacón que compré no olía demasiado bien del todo, preferí pasarlo por la sartén un poco.

Muy poco aceite, pimiento cortado en tiras, lacón y a darle unas vueltas hasta que coja calorcillo y colorcillo.

Mientras tanto, podemos ir preparando el espárrago blanco. Lo más idóneo es pelar la parte más superficial y luego ya aprovechar el resto. Con el pelapatatas conseguiremos ambas cosas: quitar las capas exteriores y sacar unas finas tiras de espárrago.

Uno de los espárragos lo cortaremos en cuatro, longitudinalmente. Esto es, nos debería de quedar cuatro partes iguales, cada una de las cuales incluirá desde la parte más ancha hasta la cabeza. Cada uno de estos cuartos lo tostaremos un poquito en la sartén, para que cojan colorcillo y no queden tan "naturales". Decir que los espárragos blancos tienen un sabor mezcla de alcachofa, palmito y espárrago (menos mal) que no es ni de lejos el sabor a nada que tienen en el bote que solemos comprar.

Volviendo a la sartén, pasaremos brevemente por la misma sartén las tiras de espárrago que sacamos con el pelapatatas. Un breve salteado, un poco de agua para cocerlo más brevemente aún y se acabó. La idea es que se ablanden un poco, no que se cocinen completamente.



La finalización:


Hemos optado por una presentación también muy sencilla: un nido con las tiras de espárrago, una torreta de lacón, un poco de pimiento rojo coronando y finalmente, al lado, una línea de pimiento rojo y un par de cuartos de espárragos dispuestos de manera ligeramente oblícua a la línea de pimientos.

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