martes, 1 de noviembre de 2011

Lasaña fusión multicultural


Hace mucho tiempo que empecé a oir la expresión "hace cocina fusión". Hasta hace poco, viendo quiénes lo hacían, entendía que era un término para definir la nouvelle cuisine o alta cocina super mega guay de las de "te cambio mi plato por tu alma".

Hace unos días, por motivos que no vienen al caso, decidí investigar qué era eso de "cocina fusión". Cuando lo leí, casi me caigo de la silla: simplemente consiste en coger cosas de aquí y de allí, y hacer un plato. Vaya ilusión, algo que llevo haciendo toda mi vida de cocinero, resulta que es algo espectacular. Obviamente, decidí meterlo en mi "currículum", dado que siempre queda bien este tipo de tonterías.

Por continuar con la introducción a esta receta, si hay una cosa que define mis platos es "cocina de aprovechamiento". Esto supone abrir los armarios y frigorífico y elaborar un plato intentando comprar lo mínimo posible para la ocasión. Es decir, imaginación al poder.

Después de la receta del sushi de morcilla, sobraba un poco de mango. Por alguna extraña razón, creía recordar que tenía pasta de lasaña en el armario desde hacía mucho tiempo, así que decidí hacer una un poco diferente.

Anoche vi que no tenía la pasta así que me planteé olvidarme de la receta. Justo en ese momento se me cruzaron por delante unos burritos y pensé "¿por qué no?". Así pues, ya tenía la pasta de la lasaña y lo que sustituiría al tomate. El contenido era fácil: cinta de lomo de cerdo que me sobraba y una estupenda besamel con toques del lejano oriente. La receta estaba concluída y sólo quedaba esperar hasta hoy para meterme en los fogones.



El material usado:


- Sartén
- Cazuela
- Aro emplatador
- Batidora y su vaso



Los ingredientes:


- Burritos
- Mango
- Cinta de lomo de cerdo
- Canela
- Nuez moscada
- Pimienta blanca
- Maizena
- Harina (para la besamel)
- Leche (para la besamel)



El proceso:


Antes de nada, toca explicar el por qué de "fusión multicultural". Como ya habréis supuesto por la composición, la multiculturalidad reside en lo siguiente:
- El concepto de lasaña es italiano
- Al cambiar la pasta por los burritos, tenemos un toque mexicano
- Al ponerle mango y especias, le damos un toque oriental exquisito
Así pues, tenemos un concepto italiano, con un contenido oriental y mexicano. Interesante, ¿no?.

Nuestro primer cometido es hacer un batido de mango. Tan simple como cortarlo en cachitos, pasarlo por la batidora, colarlo y reservarlo.

Lo siguiente que haremos será preparar los burritos. Con el aro emplatador más grande que tengamos (o a mano, en forma cuadrada), recortaremos los burritos. Los pasaremos por agua, luego por la sartén hasta que estén dorados y crujientes y los reservaremos.

Mientras se van haciendo, y sin perderlos de vista dado que se queman con bastante facilidad, podemos ir cortando el cerdo en daditos pequeños y pasándolos por maizena. Este método favorece que queden más crujientes, que no se quemen y que queden más blanditos. Los pasaremos por aceite muy caliente y cuando veamos que están dorados, los sacaremos y reservaremos.

Hay una versión que he intentado pero que no he podido conseguir por estar dedicándome a cosas que no debía. Esta versión consiste en cortar cebolla muy muy fino, pasarlo por maizena, luego por aceite muy caliente y sacarlo cuando esté bien dorado y crujiente. Esto sería la finalización de nuestro plato, pero yo lo he cambiado por cachitos de burrito tostados. Cada cual que elija la versión que prefiera...o las combine :)

Finalmente, sólo nos queda hacer la besamel. Aquí cada cual tiene sus métodos, así que no entraré en cómo hacerla. Lo único que diré al respecto es que hay que echarle pimienta blanca, nuez moscada y canela. Estas dos últimas, con ojo para que no se pase de sabor.



La finalización:


Sólo queda montar el plato. Cogeremos el primer burrito y lo untaremos en la besamel (que deberá quedar lo más espesa posible para que no se desparrame por todos lados). Encima pondremos el cerdo lo más uniformemente posible. Cogeremos otra tapa, la untaremos ligeramente por debajo con besamel para que haga de pegamento, y colocaremos esta parte sobre el cerdo del piso anterior. Repetiremos esto hasta que acabemos con los burritos.

Como coronación de la lasaña, pondremos puré de mango sin importarnos si escurre (en este caso queda bonito) . Aprovecharemos la cebolla crujiente y/o los burritos tostados para espolvorearlos por encima del mango y sobre el plato.

Espero que os haya gustado esta receta. Yo la estoy comiendo ahora mismo y la verdad es un concepto muy muy interesante. Deberíais probarla...

4 comentarios:

  1. la pinta es buenisima :))) y el concepto original

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  2. JAJAJA, viva la cocina de aprovechamiento, viva la fusión intercultural... me encanta, muy creativo sí que eres, eh??? Besos y feliz fin de semana,
    Nieves.
    igloo cooking

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  3. jeje...me ha encantado tu descubrimiento de la cocina fushion, eso es algo que a mi también me llamaba la atención y...

    Muy original tu receta.
    Besos

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  4. Por Dios no podéis hacerno esto... No pongáis fotos o moriremos de envidia... Elena.

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