viernes, 8 de julio de 2011

Cervezas: Milk Stout


Análisis previo:


Esta cerveza me la vendieron el otro día con un "¿te gustan las cervezas negras?". La respuesta fue un rotundo "Sí". Así pues, adivinad qué toca hoy...

En el mundo de las cervezas negras, creo que lo más fácil es hablar de Guinness. Es la cerveza "mainstream" negra, la más fácil de encontrar y probablemente la única que conozcais la mayoría de vosotros.

Como aquí no nos gustan los convencionalismos, nos hemos arrancado con una proveniente de los Estados Unidos, de Colorado concretamente. La fábrica donde se produce, me gusta: Left Hand Brewing Company. Su logo es, como resulta evidente, una mano izquierda.

En cualquier caso, centrémonos en lo que es la cerveza, empezando como siempre por la botella.

La botella es de formato de 33cl, así que hasta aquí nada sorprendente. La etiqueta es peculiar: una cerveza en el borde inferior, echando una espuma que se extiende hacia los laterales de la etiqueta haciendo un bonito marco. Encima de esa espuma, una vaca muy fashion (a la par que discreta y sobria) con varias manos izquierdas repartidas por su cuerpo. No se necesita más para indicar que es una cerveza "láctea". Sencillo, directo, autoexplicativo.

Quizás alguna persona esté preguntándose por qué un nombre que lleva la palabra "Milk" no ha llamado mi atención ni le he dedicado al menos un párrafo. Bien, pequeños mapachitos, todo a su tiempo :)

El término milk no es porque lleve leche. Si llevara leche probablemente esto sería un brebaje bastante raro. El término le viene porque lleva lactosa, que viene a ser un tipo de azúcar derivado de la leche, que es precisamente el que le da un poco más de consistencia y dulzor a la cerveza.

Dicho esto, si quereis echar un vistazo a la página, los links son los siguientes:
Left Hand Brewery
Milk Stout



La cata:


Según la he abierto, la malta ha salido a saludarme. Si alguna vez tomais un refresco de malta, es un olor/sabor que jamás se os olvidará. En mi caso, aquello fue una confusión, dado que la botella del refresco estaba en la sección de cervezas :)

En cuanto al color, una vez extraída de su botella, podemos decir que es negro negro, como una Guinness (sinceramente, me hubiera sorprendido una cerveza negra de color marrón clarito...). La textura, cremosa, pero sin llegar a ser masticable como una Guinness. El sabor... no sé, hace mucho que no tomo una Guinness así que no puedo comparar :D

Lo que sí que puedo decir es que la malta no se disipa en el sabor como ocurre con otros especímenes cerveceros. Con esto quiero decir que si la malta no te gusta, mejor que no pruebes esta cerveza o pasarás un muy mal rato.

Entrando un poco más en detalle, puedo decir que deja un poco de sensación de sequedad en toda la boca. Esto no tiene por qué ser malo, pero a mí personalmente no me agrada demasiado. En cualquier caso, no es lo suficientemente seco como para que se te queden los labios enganchados a los dientes y parezcas tonto.

El sabor es dulzón y malteño, con una sensación alcohólica prácticamente nula dado que sólo tiene 6 grados muy bien llevados.

La sensación en toda la boca es como una cerveza normal, y sólo deja regustillo amargo atrás, cuando se traga.

En definitiva, creo que esta es una cerveza fácil de tomar. Hay que tomarla despacio, viendo un partido de rugby o manteniendo una agradable conversación con amigos de toda la vida (mientras ves un partido de rugby). En general, la veo como una cerveza para compartir buenos momentos de relax, de esos que recordarás durante mucho tiempo. Una tarde sin excesos, pero de calidad.

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